ENFERNEDADES INFECCIOSAS:

Es importante que luego de adquirido el cachorro lo lleves a un control veterinario, el cual constatará su estado general 
de salud.
No  todos los veterinarios practican las mismas pautas de vacunación, sino que varía según la edad que tenga el cachorro 
cuando se administra la primera dosis.

•Moquillo canino:

El moquillo o distemper canino es una enfermedad producida por un  virus: el distemper, que tiene una estructura muy similar 
al virus del sarampión humano. 
La puerta de entrada del virus del moquillo canino, es la inhalación del virus (aire), de allí pasa a las amígdalas palatinas y a los ganglios bronquiales, siguiendo su recorrido hasta el torrente sanguíneo, este recorrido lo hace en aprox.48 horas, distribuyéndose luego a todo el organismo. Se contagian a menudo con las secreciones corporales de otros animales afectados por la enfermedad, pero ojo!!!! las personas también pueden traer el hogar el virus en ropas, zapatos o neumáticos del coche por lo que los animales domésticos de interior no están libres de la amenaza de la enfermedad, otra realidad a tener en cuenta que es un virus aerotransportado y puede infectar animales domésticos a través de ventanas y de puertas abiertas.
Síntomas y signos:
Es la enfermedad de los mil síntomas (pues estos son muchos y variables ): decaimiento, aumento de la
temperatura corporal, presencia de una secreción mucosa de color verde amarillento en los ojos y en la nariz (conjuntivistis purulenta), tos intermitente, vómitos, diarrea, conjuntivas oculares irritadas, los pulpejos de las patas (almohadillas plantares) se encuentran endurecidos y resquebrajados, desde la 4º semana en adelante desde el comienzo de la enfermedad en la mayoria de los casos comienzan a aparecer los síntomas nerviosos.
Síntomas y los organos y/o sistemas afectados: *Respiratoria (tos, estornudos, conjuntivitis, fiebre) *Intestinal (diarrea amarillenta, vómitos aislados, fiebre, decaimiento) *Cutáneas (pústulas, piodermias, etc.) *Nerviosas (ticks, trismo masticatorio, convulsiones)
Diagnóstico: Se llega al diagnóstico no solo con la clínica, sino también con la observación de la evolución y la escasa respuesta a los tratamientos, también como métodos complementarios el veterinario podrá solicitar un hemograma, citología de secreciones oculares y/o las determinaciones virales para confirmar el diagnóstico presuntivo. Vale destacar que un animal que presenta secreciones nasales, conjuntivitis y tos productiva o simplemente un cuadro digestivo, no necesariamente va a ser moquillo, puede ser una bronquitis producida por bacterias que responderán en forma sensible a los antibióticos correspondientes, la diferencia está, que el moquillo es ocasionado por un virus que no será destruido por los antibióticos, sino que es una enfermedad que se previene con vacunas. Tratamiento:
Actualmente, no hay drogas disponibles que curan el enfermedad pues es una infección viral.
En general se tratan los síntomas: *Antibióticos de amplio espectro (evitan complicaciones bacterianas) *Limpieza de secreciones nasales y oculares (gotas oftalmológicas) *Sedantes y anticonvulsionantes (de presentar signos neurológicos) *Complejos vitamínicos y elevadores inespecíficos de las defensas (fortalecer el sistema inmune) Como con las mayorias de las enfermedades virales el tratamiento es de apoyo para consolidar y fortalecer el sistema inmunológico y para prevenir la infección secundaria. Pronóstico: El pronóstico de la enfermedad es de reservado a grave. En la mayoria de los casos es mortal.
Los animales que se recuperan generalmente pueden quedar con secuelas nerviosa y su recuperación es un proceso muy largo y costoso.
La eutanasia es un recurso que se debe considerar una vez agotadas todas las alternativas medicamentosas posibles y cuando el animal se encuentre en un estado de sufrimiento contínuo. Prevención:
La primera vacuna preventiva control el moquillo canino se DEBE!! realizar a los 45 días de vida del cachorro y es conveniente a esa edad emplear la vacuna del moquillo canino con el virus del sarampión, para neutralizar los efectos de los anticuerpos maternales.
La revacunación en los cahorros son mensuales y en los adultos anuales (consular con tu veterinario).
El moquillo es una enfermedad que no tiene cura y los pocos que sobreviven, la mayoría quedan con secuelas nerviosas toda la vida. Es una enfermedad que se previene con vacunas, es por eso que se recomienda que a partir de los 45 días de vida se vacune a los cachorros para evitar que se manifieste esta grave patología.


•Rabia:

La rabia es originada por un virus que afecta a todos los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre.
Se distribuye por todo el mundo, aunque algunos países ya la han erradicado: en Argentina por ejemplo.

Existe la rabia urbana y la selvática, la urbana se observa en las grandes y medianas ciudades. El perro es el principal 
transmisor por mordeduras; la rabia selvática se concentra en nuestro país, Argentina, en el nordeste y su agente transmisor 
es un murciélago hematófago llamado Desmodus rotundus.
La enfermedad en el perro: 
Se distinguen dos formas, la rabia furiosa y la paralítica o muda, según la sintomatología nerviosa predominante.

En la furiosa, el período de incubación dura de 10 días a 2 meses o más. En la fase inicial o prodrómica, los perros manifiestan 
un cambio de conducta, se esconden en rincones oscuros o muestran  agitación, dan vueltas intranquilos y el animal se 
sobresalta al menor estímulo.
Después de 2 0 3 días, se acentúan en forma notoria los signos de excitación y agitación. El perro se vuelve peligrosamente 
agresivo, con tendencia a morder objetos, animales y al hombre, incluso a su propio dueño; muchas veces se muerde a sí 
mismo, infligiéndose graves heridas.
La salivación es abundante, ya que el animal no traga la saliva, debido a la parálisis de los músculos de la deglución, y hay una 
alteración del ladrido por la parálisis parcial de las cuerdas vocales, con un aullido ronco y prolongado.
Los perros rabiosos tienen propensión a abandonar sus hogares y recorrer largas distancias, atacando objetos, congéneres,
otros animales y el hombre. En la fase terminal de la enfermedad, se pueden observar convulsiones, incordinación muscular 
y parálisis de los músculos del tronco y extremidades.

La forma muda se carcteriza por signos paralíticos, en tanto que la fase de excitación es muy corta o a veces, ausente.
La parálisis comienza por los músculos de la  cabeza y cuello, el animal tiene dificultad en la deglución y, a menudo, el dueño 
cree que tiene un hueso atragantado e intenta extraerlo exponiéndose a la infeccción, luego sigue la parálisis general y muerte.

No existe tratamiento para la enfermedad y es mortal.

En el caso de una animal que ha agredido a una persona infligiéndole una herida, para hacer el diagnóstico debe ser 
observado durante 10 (diez) días en el Instituto Pasteur, o por aislamiento domiciliario estricto y bajo supervisión y 
control de un profesional inscripto en el  Registro Municipal de Profesionales Veterinarios. 
En este último caso se utilizarán los "Certificados de Observación" cuyos formularios serán provistos por el Consejo Profesional 
de Médicos Veterinarios, el profesional deberá comunicar en forma inmediata al instituto Pasteur (Av. Díaz Velez 4821, 
Ciudad de Buenos Aires - Argentina), el inicio y posterior evolución de la observación.

La prevención de la enfermedad se realiza mediante vacunas antirrábicas de carácter obligatorio a partir de los 6 meses 
de edad y luego con una revacunación anual.

                                         


•Parvovirus:

Es uno de los virus caninos de menor tamaño que se tiene conocimiento. Puede permanecer activo durante meses y su medio de 
transmisión es directo, bien heces-boca o a través de las manos del cuidador o de suropa. 
La parvovirosis se puede manifestar de dos formas diferentes: una digestiva y otra miocárdica.

_Parvovirosis miocárdica:

Este tipo de manifestación apenas se da básicamente por la inmunidad que proporciona la madre al cachorro. 
Sólo suele aparecer en cachorros recién nacidos, en los que la muerte se produce de manera fulminante, o en los muy 
jóvenes debilitados por algún otro motivo. Esta  circunstancia hace que en muchas ocasiones no sea diagnosticada, 
la muerte de los cachorros de tan corta edad apenas se estudia mediante autopsia.

_Parvovirosis entérica:

Esta es la forma de presentación típica de la  enfermedad. Su extensión es rápida, puesto que sus medios de difusión son los 
sistemas circulatorio y linfático; al intestino llega entre el tercer y el cuarto día, y ya en ese momento el animal expulsa
virus en sus heces, antes incluso de mostrar síntoma alguno de enfermedad.

En un principio, los síntomas pueden ser falta de apetito y depresión. Paulatinamente van apareciendo vómitos y diarreas,
éstas de carácter hemorrágico; asimismo, es muy frecuente la aparición de fiebre.

Su tratamiento suele ser de mantenimiento, procurando aumentar el poder inmunológico y mantener los niveles de hidratación 
adecuados. Si el cachorro supera los tres días de tratamiento es muy probable que una semana después se encuentre 
prácticamente recuperado.


•Coronavirus:

Es menos frecuente y grave que la parvovirosis; en cambio, en lugares con una densidad de población canina de 
hacinamiento puede convertirse en un problema muy grave. La vía de propagación  es idéntica a la del parvovirus: 
las heces de animales infectados; se extiende con la misma rapidez y por los mismos sistemas; en cambio, sólo afecta 
a las células epiteliales maduras del intestino.

Los síntomas son semejantes a la parvovirosis, pero la presencia de sangre en las heces es menos frecuente y el índice de 
leucocitos suele mantenerse en los niveles normales.
El tratamiento es de mantenimiento y sintomático, aunque la respuesta del cachorro es mucho más rápida que si sufriera 
una infección por parvovirus.

Tanto el Parvovirus y Coronavirus se previenen exclusivamente con la vacunación.

                                         


•Leptospirosis:

Esta patología es ocasionada por una bacteria  sumamente móvil que encuentra un medio adecuado para su desarrollo en 
zonas húmedas y bajas, cerca de arroyos, lagunas etc. 
El contagio se produce a traves de la piel cuando ésta entra en contacto con orina infectada. Es una enfermedad frecuente 
en los caninos que viven en las  ciudades y sus  alrededores y que tienen el hábito de vagabundear por diferentes lugares 
sin  control y pueden tomar contacto con lugares infectados, es una zoonosis, pero no debe ser motivo de alarma, 
solamente hay que cuidarse del contacto de la piel con la orina y evitar las aguas estancadas en zonas bajas como 
charcos, lagunas, etc, también no pisar jardines húmedos donde perros enfermos puedan haber orinado.
Es una enfermedad que afecta a los riñones produciendo una insuficiencia por la lesión en los mismos, sí el diagnóstico es 
el correcto habrá una respuesta al antibiótico específico que se usa en estos casos después de  los cinco días de tratamiento, 
exceptuando aquellos casos muy agudos o crónicos de larga data. 

Existe una infección subclínica que puede pasar desapercibida o con una pequeña letargia del animal con curación espontánea 
o evoluciona a una forma más grave que se caracteriza con fiebre,  depresión  y sed extremas, existen vómitos y 
disminución de la micción, tambiénpuede haber dolor abdominal e inflamación de los riñones. 
En los casos de evolución crónica se pueden observar úlceras en la boca y/o lengua con halitosis debido a la uremia del 
animal lo cual es de pronóstico reservado produciendo en muchos casos una insuficiencia renal grave.     
Es muy importante la prevención con una vacunación semestral con resultados variables, tratar de evitar que el animal 
ande suelto por zonas contaminadas, siempre sacarlo a pasear con su correspondiente correa y collar, de esa forma 
minimizaremos los riesgos de infección de esta grave enfermedad.

                                         


•Leishmaniosis:

La leishmaniosis (conocida en Africa como Kala-azar) es una  enfermedad infecciosa provocada por un parásito denominado 
leishmania, enfermedad endémica en escenarios tropicales y subtropicales desde desiertos hasta selvas y, desde zonas 
rurales hasta areas  periurbanas. 
Se contagia mediante la picadura de un mosquito ( el de la  arena ) que haya picado anteriormente a un mamífero infectado 
por la leishmaniosis .
Los principales reservorios son perros y roedores; las personas son probablemente huéspedes accidentales.

Existe un período de incubación variable (entre dos y tres años) durante el cual un animal infectado no padece síntomas 
de la enfermedad, pasado éste período comienzan a aparecer signos clínicos que pueden durar años, característica que 
se mantiene en los humanos.

La sintomatología clínica puede ser muy variada dependiendo  del  grado de infestación, el estado inmunitario del hospedador, 
el tiempo de evolución y los órganos afectados.
Existen distintas formas de la enfermedad:

Cutánea: 
Los signos cutáneos más frecuentes son:
    * Engrosamiento cutáneo y crecimiento excesivo de las uñas (hiperqueratosis)
    * Pérdida del pelo alrededor de los ojos
    * Úlceras mucocutáneas, heridas que no cicatrizan 
    * Nódulos intradérmicos principalmente en hocico, orejas y cojinetes plantares.

Visceral:
Es la forma más grave de la enfermedad, los síntomas de esta variante incluyen :
       * Fiebre persistente
       * Pigmentación de la piel
       * Pérdida de peso (adelgazamiento progresivo)
       * Poliuria -polidipsia  (orinan y beben mucho: indicativo de lesiones renales)
       * Ganglios aumentados de tamaño 
       * Hemorragias nasales
       * Cojeras (poliartritis)
       * Otros: trastornos digestivos, insuficiencia hepática, alteraciones hematopoyéticas.

Diagnóstico

Es de gran importancia el diagnóstico precoz de la leishmaniosis, esto nos permite instaurar el tratamiento lo antes posible 
para controlar su evolución. 
Se realiza a través de la biopsia medular, intervención que  permite poner en evidencia las leishmanias. 
El diagnóstico definitivo se realiza mediante análisis de  laboratorio como los de inmunohistoquímica o los genéticos como 
la PCR.

Tratamiento 

Es importante entender de que a pesar de que se trate de una enfermedad para la que no existe tratamiento curativo, 
pero sí para alargar y mejorar la calidad de vida de su mascota llegando incluso a pasar desapercibida la enfermedad .
Se utilizan los antimoniales pentavalentes: metilglucamina y estibogluconato sódico, cexiastes otros tales como la anfotericina B 
(mejor alternativa en la  actualidad para los resistentes), la pentamidina y el ketoconazol.
La tendencia de los perros infectados a recaer después de una aparente cura refuerza  la hipótesis de que la infección por 
leishmaniosis no se cura. 
Este último dato también plantea la duda y el interrogante de que  los perros afectados, incriminados como reservorios de la 
enfermedad humana, deben sacrificarse para  evitar la extensión de la enfermedad entendiendo que constituyen un peligro 
potencial para el hombre.
(La terapia, basada en el uso de sales de antimonio, prevé cuatro  períodos de cura con una duración de dos semanas cada uno 
y un intervalo de diez días entre  uno y otro. El fármaco empleado es el  Glucantin, por vía intramuscular, en dosis de 0,3 
gramos por cada 3 kg. de peso corporal).

Profilaxis

Al ser los mosquitos de la arena los responsables de la difusión de la leishmaniosis, para una radical prevención de esta 
protozoonosis, la lucha pues entonces deberá concentrarse contra ellos. 
La profilaxis cobra mucha importancia en este caso se recomienda fumigar el entorno para evitar al máximo los mosquitos, 
en caso de perros que vivan en campo o jardín, utilización de productos antiparasitarios adecuados sobre el ambiente y 
sobre el animal  (collares spray, polvos etc…) y concurrir a tu veterinario para controles periódicos y chequeos completos.

                                         


•Tos de las perreras:

En una enfermedad respiratoria aguda y muy contagiosa, normalmente resultan afectadas la laringe, tráquea, bronquios y 
en ocasiones mucosa nasal. La tos de las perreras es una de las enfermedades más predominantes en los perros y se 
distribuye mundialmente.

Esta enfermedad es ocasionada por múltiples agentes bacterianos como bordetella bronchiséptica, estreptococos, estafilococos, 
y agentes virales como parainfluenza, adenovirus, reovirus, herpesvirus y en ocasiones micoplasma, son los que más a 
menudo se relacionan con ésta enfermedad.

Síntomas: 

Los signos clínicos van a variar según los agentes causales, ambiente del paciente, condición física y edad, pero en general 
podemos decir que existen dos formas de presentación la que carece de complicaciones, es la más frecuente, se caracteriza 
por tos seca y áspera la cual se agrava con la excitación o el ejercicio, puede haber secreciones nasales y conjuntivitis.

Esta tos se desencadena por la simple acción de tirar del collar o por la mínima excitación del perro. 
Es muy común entre perros que salen con paseador, o que estuvieron en guarderías o en exposiciones ya que son lugares 
donde hay una gran población perruna. Es de muy fácil contagio dado que se transmite por las gotitas que salpica un perro 
enfermo al toser.

Después de los episodios de tos arquean la espalda, abren el hocico, sufren arcadas y eliminan una secreción blanca 
espumosa, se puede interpretar esto como intento de vómito. En la mayoría de los casos los perros enfermos comen bien y 
permanecen alertas y activos durante la infección, en éstos pacientes por lo general los signos clínicos se resuelven en 
forma espontánea a las dos semanas o menos, y la enfermedad se auto limita.

Pronóstico de la enfermedad:

Si bien no es una  enfermedad mortal produce severas molestias tanto en el animal como en los dueños, ya que la tos se 
manifiesta casi siempre de noche perturbando el descanso de ambos.
El pronóstico es bueno, aunque hay que entender y remarcar que por más esfuerzo médico que se realice a veces es 
necesario esperar 2 semanas o más para que esa tos molesta desaparezca.

En la forma complicada los animales con mayor riesgo de complicación son las razas pequeñas y miniatura,los signos más 
frecuentes son:
 - dificultad respiratoria,
 - pérdida de peso, 
 - fiebre,  
 - disminución del apetito.

En ocasiones la enfermedad sigue progresando y en los casos más graves los animales mueren.

Prevención:

La prevención es muy sencilla, se debe vacunar a todos los perros adultos, mientras que a los cachorros deberán recibir un 
correcto plan de revacunaciones contra esta enfermedad.
En la actualidad se ha creado una vacuna de uso intranasal y otra subcutánea ambas aseguran una inmunidad completa y 
rápida en 72 horas de aplicada, lo que permite ser utilizada en perros frente a un momento de riesgo como ser salidas con 
paseador, presentación en Exposiciones o estadías en Guarderías.
En la prevención de esta enfermedad además de la vacunación debido a la variedad de agentes causantes se sugiere de 
importancia principal las medidas higiénicas como la desinfección, la cuarentena y condiciones óptimas de manejo.


Comentario por la Dra. Dolores Sánchez-Peñalver:
Ya en el año 87 el  veterinario inglés Christopher Day hizo un estudio sobre la tos de las perreras en 40 perros en una 
residencia canina cuyo resultado fué que la vacuna contra la tos de las perreras se encontró del todo ineficaz. 
Este estudio fué publicado en el IAVH journal 4/87 y los resultados fueron:
 18 perros vacunados  - 18 perros contrajeron la enfermedad (100%), 
 22 perros no vacunados - 19  perros contrajeron la enfermedad (86%). 

Realmente no entiendo que se siga recomendando una vacuna inútil diciendo que previene la enfermedad si esto no es cierto.

                                          


•Erlichiosis canina:

Es una enfermedad bacteriana  producida por un parásito intracelular llamado erlichia canis, se le conoce  como: 
Tifus canino, fiebre hemorrágica canina, síndrome linfohemorrágico idiopático, pancitopenia tropical canina, enfermedad del 
perro rastreador.
Hasta el momento se sabe que la trasmite la garrapata café (vector) del perro, rhipicephalus sanguineus.
Es de importancia en la médicina humana ya que es una Zoonosis.

Signos clínicos:

Se reconocen 3 fases de la enfermedad: aguda, subaguda y crónica, la cual se puede presentar en formas moderada y severa.
Los signos clínicos presentes en general son bastantes inespecíficos, fiebre muy alta, aumento de ganglios, anemia, signos 
neurológicos, ceguera etc.
En la forma crónica severa (es la mas común) se desarrolla un cuadro clínico característico de hemorragias (coaugulopatías), 
anemia, fiebre y linfodenomegalia (ganglios aumentados de tamaño)

Diagnóstico:

El diagnóstico de Erlichiosis canina con frecuencia puede resultar difícil debido a que muchos signos clínicos asociados con la 
enfermedad son altamente inespecíficos.
Los signos que nos orientan hacia el diagnóstico de Ehrlichiosis canina tales como tenencia de garrapatas, pueden no estar 
presente en el momento de la consulta, en un alto porcentaje de pacientes.
El diagnostico habitualmente se llega a través de un análisis de sangre del paciente (frotissanguíneo).

Tratamiento:

El tratamiento consiste principalmente en una antibioticoterapia prolongada, que no siempre responden a la misma.

Prevención:

Para prevenir esta enfermedad se recomienda el control estricto de garrapatas, tanto sobre el perro como en el ambiente donde 
éste habitando.

                                         


•Babesiosis:

Las garrapatas son unas inquilinas realmente indeseables para nuestro perro. Su presencia en el can debe prevenirse desde 
el primer momento, ya que transmiten dolencias de carácter grave a través de los microorganismos que portan en su 
saliva, llevando a la sangre de nuestra mascota un peligro que, cuando la infestación es abundante, resulta letal.

En este sentido, la babesiosis es una de las enfermedades más características atribuida a estos conocidos arácnidos. 
Está producida por un protozoo trasmitido por las garrapatas del género Ixodes. Igualmente, se han dado casos de infección 
a través de la transfusión de sangre y placentaria, esto es, de las perras a sus camadas.

El parásito recibe el nombre de Babesia canis si bien, hasta hace poco, también se consideraba a la Babesia gibsoni un 
pariente próximo, pero en la actualidad se ha cambiado el nombre por el de Theileria annae gracias a varios estudios de 
ADN, lo que explica que los animales infectados por este parásito no respondieran al tratamiento habitual y tuvieran un pronóstico
desfavorable.
La forma de transmisión más común, a través de la saliva, tiene lugar mientras la garrapata se alimenta de la sangre del animal. 
Sin embargo, este parásito necesita alimentarse como mínimo dos días antes de que se produzca la auténtica transmisión. 
Una vez localizado en el interior de los glóbulos rojos, se multiplica y origina un cuadro con los siguientes síntomas: 
anemia, ictericia (las mucosas presentan una coloración amarilla), fiebre, debilidad, depresión y disminución del número de 
plaquetas.

El diagnóstico se centra en la observación del parásito en un frotis sanguíneo (extensión de una muestra de sangre bajo el 
microscopio), si bien es recomendable realizar una analítica completa para valorar el grado de anemia, ya que en casos 
graves puede ser precisa una transfusión sanguínea. 

El tratamiento consiste en una inyección de dipropionato de imidocarb junto con atropina para evitar los efectos secundarios 
(salivación), la cual se debe repetir a los 15  días. La mejoría es evidente en uno o dos días, debiendo valorar si existe algún 
otro órgano afectado por la enfermedad, fundamentalmente los riñones. Es importante comentar que la inyección del 
producto causa mucha irritación, lo cual es normal y desaparece en unos minutos.
Los animales pueden sufrir recaídas después del tratamiento y los perros afectados suelen pasar a ser portadores. 
En cualquier caso el mejor tratamiento es la prevención!

                                         

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