PSEUDOGESTACIÓN o Falsa preñez:

La pseudogestación, también llamada seudociesis, lactación nerviosa, embarazo psicológico o pseudo preñez es un 
síndrome relativamente habitual en las perras que se caracteriza principalmente por la hipertrofia y congestión del tejido 
mamario, donde incluso a veces hay producción láctea en ausencia de gestación. 
Aparece a fines del diestro, y normalmente no existen  antecedentes de monta. Se suele acompañar de otros síntomas más 
inespecíficos como nerviosismo, territorialidad excesiva, conducta de anidación, comportamiento maternal, alteraciones del 
apetito, nerviosismo, abultamiento del abdomen, adopción de objetos (y si se da el caso, animales) como si fueran sus cachorros.

Puede surgir varias veces a lo largo de su vida, una vez que la hembra ha pasado el periodo de pubertad.
La pseudogestación es un estado que se produce por causas naturales y de supervivencia. Se lo relaciona con un atavismo 
evolutivo originado en la conducta jerárquica de reproducción y cría de los perros en estado salvaje los que se agrupaban en 
manadas y sólo una hembra era la encargada de procrear. Las restantes cumplían el papel de nodrizas, amamantando a la nueva 
camada mientras que la madre salía a cazar.

Si no tienes intención de utilizar a tu perra como reproductora te recomiendo la esterilización. La hembra que padece de 
pseudogestación una vez, suele repetirla en su próximo ciclo. Existen estudios que relacionan la aparición de los episodios 
de pseudogestación con la presencia de quistes ováricos y el desarrollo de tumores mamarios.


                                         

ESTERILIZACIÓN:

Está recomendado inhibir para siempre el celo (esterilización) mediante la ovario histerectomía, que consiste en la 
extirpación de los ovarios y el útero. La esterilización se puede practicar a partir de los cuatro meses de edad, es decir, 
cuando ya tiene la perra el primer calendario de vacunación completo. 

Si por algún motivo debiera someterse a la perra a otra cirugía antes de esa edad, es conveniente aprovechar y realizar
 la esterilización en ese momento.

Grandes mitos populares: 
Una mascota necesita tener relaciones al menos una vez en su vida
Una mascota debe tener al menos una camada en su vida
La esterilización es cruel para la mascota
Una mascota esterilizada será obesa
Las mascotas esterilizadas son menos inteligentes

Como todo mito, lo anterior es absolutamente falso.
Evita enfermedades en tu mascota
:
Una de las formas para evitar enfermedades en las mascotas tanto hembras como machos es la esterilización. La esterilización ayuda a evitar enfermedades como quistes ováricos, tumores ováricos, piometra (pus en el útero), tumores testiculares, problemas hormonales, problemas en la piel, entre otros. La esterilización se les puede realizar a los animales desde muy jóvenes (a los tres o cuatro meses de edad). ¿Se sentirá mal mi mascota por estar esterilizada? Los animales no poseen - a diferencia de los humanos – identidad sexual. Esto significa que son seres sexuales en tanto y en cuanto generen las hormonas que les motiven su sexualidad. Por lo tanto, no sufren ningún remordimiento, culpa, o vergüenza, por no ser fértiles. De hecho, ni siquiera se dan cuenta, ya que no están hormonalmente motivados. Lo cual es muy distinto al sufrimiento siente la mascota que es fértil, a la que no se le permite reproducirse. CASTRACIÓN:
Esta es una práctica habitual para prevenir comportamiento sexual inaceptable, reducir agresividad, y prevenir la 
reproducción accidental o indiscriminada.

La castración, ¿afecta el comportamiento? 
Los únicos comportamientos que se afectarán por la castración son aquellos que están bajo la influencia de las hormonas 
masculinas.
El temperamento, entrenamiento, personalidad, y la habilidad de "trabajar" del perro son resultado de la genética y de la crianza, 
y no de las hormonas masculinas. 
La castración no sirve para "calmar" a un perro nervioso, y a menos que a un perro castrado se lo sobre alimente o no se lo 
ejercite en forma adecuada, no hay razón para que se vuelva obeso o haragán.
¿En qué consiste la castración? La castración en perros machos es la remoción quirúrgica de los testículos, o orquiectomía. El procedimiento requiere anestesia general. Se realiza una incisión en la parte delantera del escroto y se remueven ambos testículos, dejando el escroto intacto. Las vasectomías no se realizan, ya que es necesaria la esterilización y la remoción de las hormonas masculinas que proveen los beneficios médicos y de comportamiento.
¿Qué comportamientos van a mejorar luego de la castración?
Como hemos dicho, sólo aquellos que son "generados" por las hormonas masculinas pueden ser reducidos o eliminados por la castración. A pesar que las hormonas desaparecen del sistema en forma casi inmediata luego de la castración, los comportamientos masculinos pueden desaparecer en el curso de algunos días, o en otros casos gradualmente luego de algunos meses.
Comportamientos sexuales indeseables:
Atracción hacia las perras, montar y masturbación pueden ser reducidos o eliminados gracias a la castración. Estudios han demostrado que: Montar: Mejora moderada en un 70% de los perros, mejora marcada en un 25%.
Reducción de la agresión hacia otros perros en la casa en un tercio de los casos, y hacia otras personas de la familia también en un tercio de los casos. Hacia perros desconocidos, en un 20%, y hacia personas desconocidas, sólo en un 10% de los casos. Marcación de orina. La mayoría de los perros adultos levantan la pata al orinar. En lugar de vaciár completamente sus vejigas, la mayoría de los perros retienen orina para depositarla en otros objetos verticales. Algunos machos tienen un deseo de marcar tan fuerte que hasta lo hacen dentro de la casa. La castración reduce la marcación en el 80% de los perros, con mejoras marcadas en un 40% de los perros. Agresión. Todo perro agresivo debe ser castrado. Como mínimo, esto servirá para prevenir su reproducción, impidiendo así que se perpetúe cualquier rasgo genético de agresión. La castración puede eliminar o reducir algunas formas de agresión (las influenciadas por las hormonas masculinas). ¿Existen beneficios adicionales para la castración? Beneficios médicos: la castración elimina la posibilidad de cáncer testicular, y reduce enormemente las posibilidades de enfermedad prostáticas, dos problemas extremadamente comunes y serios en perros machos de edad. La mayoría de los perros de mayor edad desarrollan enfermedad prostática o tumores testiculares si llegan a ser lo suficientemente viejos. La castración también puede reducir el riesgo de tumores y hernias perianales. Control de población: Tal vez uno de los temas más importantes es que millones de perros son sacrificados cada año en refugios de animales y antirrábicos. Castrar a los machos es tan importante como esterilizar a las hembras cuando se trata de controlar la sobrepoblación. ¿Cuáles son los riesgos de la castración? Hoy en día, con la amplia selección de agentes anestésicos y el monitoreo que se realiza, es extremadamente raro que existan complicaciones a causa de la anestesia o cirugía durante la castración. La mayoría de los animales jóvenes y saludables se recuperan sin incidentes. A menudo, la mayor preocupación no es la cirugía o la anestesia, sino la recuperación, dado que hay que asegurarse que los perros no se laman excesivamente la incisión hasta que se esté totalmente cicatrizada. El cuidado constante, la aplicación de cremas o sprays amargos, o el uso de un collar isabelino, serán requeridos si se observa que el perro se lame excesivamente luego de la castración. Castración en perros maduros: Cuando se considera castrar a un perro maduro, debes poner en la balanza los beneficios y los riesgos asociados a la anestesia y a la cirugía. Dado que la cirugía de castración casi nunca se asocia con complicaciones, la preocupación principal es la anestesia. Si se considera la castración como un procedimiento separado por una causa médica (agrandamiento de próstata, tumores testiculares o perianales), entonces hay un beneficio significativo hacia la salud del perro, a su calidad de vida, y tal vez hacia su longevidad, al realizar esta operación. Si el perro exhibe comportamientos indeseables que pudieran ser mejorados por la castración (vagar, masturbación, montar, agresión a otros perros, interés sexual excesivo, o marcación), también pudiera existir un beneficio significativo a partir de la castración. Si bien no es infalible, un exámen físico, una serie de análisis de sangre y orina, y cualquier prueba adicional que tu veterinario sienta que haga falta para tu perro (por ej, electrocardiogramas, radiografías de tórax) pueden ayudar a determinar si tu mascota tiene algún riesgo significativo frente a la anestesia. Estas pruebas también ayudan al veterinario para decidir cuál protocolo de anestesia será el más adecuado para tu mascota. Debido a que muchas mascotas maduras requieren anestesia para otros procedimientos, los beneficios pueden acrecentarse, y el número de anestesias aplicadas reducirse, al realizar la castración en conjunto con el otro procedimiento. ¿Cuál es la mejor edad para una castración preventiva? Se han realizado un número de estudios que demuestra que la castración es tan efectiva para reducir problemas masculinos de comportamiento, como lo es para prevenirlos. Esto significa que ya sea que a la mascota se la castre luego de su pubertad (por ejemplo al año o mayor), o previo a la pubertad (por ej a los dos meses de edad) los efectos en el comportamiento serán los mismos. Existe, sin embargo, evidencia que los perros que tienen experiencia sexual tienen más posibilidades de retener sus hábitos sexuales luego de la castración, comparado con aquellos perros que han tenido poca o ninguna experiencia sexual antes de la castración. Últimamente, se ha dicho que la castración debe ser realizada tan pronto como sea posible, para asegurarse que se haga antes que la mascota tenga oportunidad de reproducirse. A la fecha, los estudios demuestran que la castración es segura, que no tiene efectos a largo plazo en la salud o en el comportamiento, sin importar la edad en la que se realice. Muchos refugios y clínicas veterinarias comienzan a castrar a la edad de los dos meses. Estos indican que por lo general la cirugía es más corta y que la recuperación es más rápida y con menor molestia post-operatoria en estos animales más jóvenes. Una vez que los perros son adoptados en sus nuevas casas, la mayoría de los veterinarios recomiendan a que todas sus vacunas estén completas antes de admitir a la mascota para cirugía. Sin embargo, si la anestesia general es requerida por algún motivo antes de completar la batería de vacunas, este sería un momento excelente para considerar la castración. En resumen, no hay pruebas que existan beneficios de comportamiento o de salud para esperarse a que el perro madure para realizarle la castración. CRIPTORQUIDIA:

En los perros el descenso testicular ocurre a los 10 días de vida, aunque pueden existir variaciones. Si no son palpables a las 8 semanas de edad podemos considerar que el perro es criptorquido, aunque algunos veterinarios prefieren esperar a que cumpla las 16 semanas.
La unilateral es más frecuente que la bilateral. Los testículos que no han descendido se pueden encontrar en la cavidad abdominal o en el tejido subcutáneo de la zona inguinal. Lo que se conoce como monorquidismo verdadero (ausencia congénita de testículos ) es raro. La criptorquidia SIN LUGAR A DUDAS ES HEREDITARIA porque:
1) Se presenta con más frecuencia en ciertas razas (Caniche toy y miniatura, Yorkshire, Chigaugua, Boxer, Pomerania, Schnauzer miniatura, Pekinés, Maltés, Pastor de Shetland, y Cairn Terrier ).
2) Es más frecuente en una familias que en otras.
3) La presencia del rasgo puede incrementarse o reducirse seleccionando los animales afectados a favor o en contra respectivamente. No se conoce el mecanismo por el que se hereda, pero se sabe que el gen transmisor lo portan tanto los machos como las hembras (por lo tanto esta ligado al cromosoma X) y pueden transmitirlo a su descendencia.

El testículo sin descender no es normal ya que serán incapaces de producir espermatozoides en especial los localizados en la cavidad abdominal debido a la elevada temperatura a la que están sometidos. La libido suele ser normal.
La Criptorquidia bilateral produce esterilidad. El testículo que se encuentra en la bolsa escrotal es normal, es decir, estos perros son fértiles, pero su número de espermatozoides en el eyaculado es menor. Transmitirán este defecto por lo que no deben ser cruzados.

No hay un tratamiento médico que realmente promueva el descenso testicular, aunque a veces el uso de una hormona llamada Gonadotropina Coriónica se ha mostrado eficaz. Los últimos estudios en reproducción rebelan que se debería más a una casualidad. Esto quiere decir que en los perros en que al parecer funcionó el tratamiento, los testículos hubieran bajado igual sin aplicación de hormonas.
De hecho, algunos estudios han demostrado que los testículos retenidos son más propensos a desarrollar cáncer. Como mínimo, sería muy difícil determinar si un testículo localizado en el abdómen está desarrollando cáncer, ya que no se puede palpar. Todos los perros con testículos retenidos deberían ser castrados por motivos tanto médicos como de comportamiento, y para asegurarse que esta anormalidad genética no se perpetúe. TORSIÓN TESTICULAR:
Es más frecuente en testículos intraabdominales que en escrotales. Se presenta de forma súbita y su único tratamiento es la extirpación del testículo afectado. El dolor es la principal manifestación clínica. El perro se negará a caminar o a ponerse en pie. Se puede presentar letargo, inapetencia, vómito, fiebre e incluso ascitis (presencia de líquido en cavidad abdominal). Se produce por la rotación del testículo sobre su eje horizontal ocasionando la torsión del cordón espermático, que impedirá la irrigación normal y la necrosis de la glándula. La mayoría de las veces en que se produce este problema en un testículo abdominal es porque este estaba ya tumorado. Si se produce en un testículo normal, cosa bastante infrecuente, podría deberse a la rotura del ligamento escrotal consecutivo a un traumatismo o a una actividad física excesiva. BALANOPOSTITIS:
La balanitis denota la inflamación del glande del pene y la postitis es la inflamación del prepucio. Puesto que la inflamación afecta a ambas estructuras, se utiliza el término balanopostitis. Si ves que tu perro va dejando unas gotitas de color verdoso por el suelo de casa, seguramente este padeciendo esta enfermedad. Este tipo de inflamaciones de carácter infeccioso suelen estar producidas por las mismas bacterias que se encuentran normalmente en la zona, pero también pueden estar producidas por otras más patógenas como brucellas (la causante de la famosa Fiebre de Malta ), por hongos como el blastomyces o por virus (Herpesvirus).
La infección puede ser leve y remitirá con lavados locales con antisépticos y pomadas de antibióticos, pero a veces puede requerir diagnósticos más complicados. Sí además de la secreción purulenta observas edema, dolor en la zona, presencia de abscesos, con letargo, inapetencia y fiebre, estaremos ante una infección importante.
Habrá que descartar la presencia de cuerpos extraños ( en especial las espigas en verano ), tumores, úlceras y laceraciones. PRIAPISMO:

Se denomina así al presencia de una erección persistente anormal no relacionada con la excitación sexual. Se produce por una alteración en los músculos implicados en la erección y en la relajación del pene. Puede tener relación con lesiones de la médula espinal lo que implicaría una valoración radiográfica de la médula y análisis del líquido cefaloraquideo. En algunos perros se resuelve espontáneamente. Recientemente se ha descubierto que determinadas anestesias y ciertos medicamentos pueden provocar priapismo.
Se trata de una urgencia ya que de no solucionar el problema de forma rápida se presentara necrosis-muerte de las células- del pene.
Las alternativas terapéuticas a este grave problema son limitadas. En medicina humana se han utilizado antihistamínicos y su resultado dependerá del tiempo transcurrido entre su aparición y la instauración del tratamiento.

No debemos considerar priapismo ciertas erecciones transitorias que presentan algunos perros nerviosos. Si estas se hacen cada vez más frecuentes la castración resolverá el problema.
Tampoco es priapismo la erección persistente que presentan algunas perros después de la cópula o de la recolección de semen. Si persiste mucho tiempo debéis retirar a la hembra y sacar al perro del lugar donde se produjo la cópula o la masturbación. Si aún así persiste la erección la aplicación de compresas frías y de un tranquilizante debería ser suficiente.
PRÓSTATA: La próstata es una glándula que rodea la uretra a la salida de la vejiga de la orina en los perros machos. Su misión es producir una parte importante del fluido seminal y tiene por ello una relación directa con las funciones reproductoras. Por esto se asocia estrechamente con el funcionamiento de los órganos genitales y los niveles de hormonas masculinas en la sangre. Cuando aparecen enfermedades de próstata, dada la zona donde se localiza, muchas veces estas alteraciones se relacionan con distintos problemas urinarios, a veces provoca problemas digestivos con estreñimiento y, aunque sea menos frecuente, pueden aparecer también problemas nerviosos que dificultan los movimientos normales del animal. Los problemas de próstata en los animales, son causantes de severas incomodidades en su vida cotidiana. Desde deficiencias reproductivas, hasta dificultad en los movimientos más simples. Hiperplasia Prostática: es la complicación más simple. Es un crecimiento desmedido de la glándula, que ocasiona un exceso de hormonas masculinas en la sangre, se dá generalmente en perros mayores de 5 años. Prostatitis: Una complicación un poco más grave. Es una infección bacteriana que provoca dolores fuertes y fiebres. Cuando el proceso evoluciona sin tratamiento se pueden llegar a formar QUISTES PROSTÁTICOS que suelen exigir una intervención quirúrgica urgente. Tumores benignos o malignos (cáncer de próstata) infrecuentes y en menor medida de riesgo. Las afecciones de próstata están directamente relacionada con problemas digestivos (estreñimiento), problemas urinarios, y hasta incluso nerviosos. ¿Cómo se sabe cuando nuestra mascota tiene problemas de próstata? Si notas la aparición de sangre en la orina o en las heces, estreñimiento, vómitos, dolor o dificultad para andar o levantarse. Los tratamientos de estos problemas de próstata pueden requerir el uso de antibióticos, antinflamatorios, analgésicos, hormonas e incluso de la cirugía, ya sea cirugía de los quistes protáticos si existen o la esterilización del animal para corregir de forma permanente el exceso de hormonas masculinas.
Todos los tratamientos de la próstata reducen de forma temporal o permanente la capacidad reproductora del ejemplar.
Importante: Avise a su veterinario si encuentra sangre en la orina o en las heces, estreñimiento, vómitos, dolor o dificultad para andar o levantarse. También si lo encuentra muy decaído o si tiene fiebre alta.

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